La persona a la que amas se a ido de viaje, lo echas tanto de menos, que nada mas ves a él. Te quedas con la mirada perdida, pensando que podriaís estar haciendo en ese momento. Sonries cada vez que escuchas su nombre. Y te relaja saber que esta bien y que volvera. Moririas si le pasara algo. Cuando estas sola , es cuando más sueles pensar en tus cosas, pero cuando no esta él piensas en su sonrisa, en sus ojos, en su TODO. Piensas en sus imperfecciones que te enamoran y ese "Buenos días" que te hace sonreir cada mañana. Todo te recuerda a él. No dejas de preocuparte de como estará ni un segundo. Un día decides llamarle para ver como está. Él te dice que bien , pero te echa de menos y te necesita allí, a su lado. Cuanto más cosas te dice, tus mofletes se ponen más y más colorados, asta parecer un tomáte. Cuando cuelga sientes mariposas en la barriga y la necesidad de verle otra vez.
Llega el día más esperado por tí, el día que vuelve de vacaciones. Los minutos se te pasan como horas y no puedes aguantar más. Por fín son las seis. Pero no recibes ni una llamada, ni un mensaje de él. Tu estas preocupada. No sabes lo que hacer, te inchas a chucherías y no puedes parar de morderte las uñas. Son la seis y media te asomas a la ventana y no ves nadie en la calle. De momento suena el timbre ¿quien sera?. Abres con cuidado. Era él , que venia a darte un ramo de flores. Se acerca a tí, te besa y te dice: " Te he echado de menos".
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