miércoles, 26 de diciembre de 2012

Ahora toca un poco de miedo.


Era una noche oscura de Luna llena, solo se escuchaba los pasos de tres jóvenes que llegaban de una fiesta. Uno de los chicos propuso jugar a la conocida Ouija. Los otros dos chicos aceptaron sin pensar en lo que podía pasar.. El reloj marcaba las 23:56, los chicos decidieron que empezarían la Ouija a las 00:00 de la noche.
Los chicos empezaron. Pusieron un pequeño vaso de agua en medio del tablero y comenzó el guia a preguntar. ¿Quién eres?. La Ouija contesto apuntando a uno de los jóvenes, que se llamaban Carlos. El chico no le dio importancia y creyó que podía aber sido el viento. El guía volvío a preguntar. ¿Estas aquí con nosotros?. Al hacer esa pregunta una espesa niebla rodeo a los tres chico sin saber de donde provenia. El tablero comenzó a temblar, y justo entonces la niebla desapareció y con ella Carlos. Los dos chicos asustados recojieron la Ouija corriendo, y comenzaron a buscar a Carlos. Justo entonces pasó una pequeña niña vestida de blanco, y con el pelo negro. Los chicos un poco asustados le preguntaron que si habia visto a un chico de pelo castaño y con aspecto simpático. La niña contesto con un susurro. Los chicos no la oyeron y decidieron agacharse un poco. La niña volvió a repetir el susurro. Los chicos escucharon algo así como: "Iros de aquí, esto es peligroso." Los jóvenes no le echaron mucha cuenta. Los chicos andaron un poco, a unos pocos metros encontraron un pequeño espejo tapado con una manta. La manta era de color azul marino, estaba cubierta por una gruesa capa de polvo. Soplaron en aquella capa y quitaron la manta. El espejo era antiguo, con decoraciones a los lados. Los chicos se vieron reflejados en él y Carlos también se podía ver. Los dos jóvenes se dieron media vuelta para ver si Carlos estaba allí con ellos, y allí no había nadie. Los muchachos asustados corrieron hasta una pequeña puerta que había a unos pocos metros del espejo. Detrás de la puerta había un pequeño patio con plantas mal cuidadas, y alguna que otras mesas. Recorrieron el patio a paso lento. Al final del patio había un pequeño hueco donde podía caber una persona. Decidieron pasar por aquel pequeño hueco, que los introducía en un cementerio. El cementerio daba escalofríos. Era oscuro, lleno de lapidas, y una gruesa niebla lo rodeaba. Los chicos dieron una vuelta por aquel escalofriante cementerio. Llegaron a tres tumbas de forma peculiar, en la lapida se podía leer los tres nombre de los chicos Carlos, Antonio y Jorge. Y se podía leer algo como: "Estos tres chicos fueron encontrados muertos en este cementerio, el por qué, nadie lo sabe.." Los chicos sorprendidos se miraron, justo entonces apareció Carlos asustado y con una camiseta que ponía: "Moriréis aquí y ahora". Justo entonces apareció la chica de pelo negro y camisón blanco con un cuchillo ensangrentado.. Bueno y ya os podéis imaginar el final.. Dicen que si te acerca a algún cementerio y gritas el nombre de estos chicos se pueden escuchar susurros que dicen: "Corred, la chica de blanco viene"..

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